menu
menu
Sociedad

La ciencia responde: ¿Es verdad que el queso antes de dormir causa pesadillas?

KaiK.ai
10/07/2025 12:27:00

¿El queso sabotea vuestros sueños? La ciencia destapa el misterio detrás de las pesadillas nocturnas

Imaginadlo: acabáis de disfrutar una tabla de quesos irresistibles, experiencias de sabor que bailan en la lengua, fundidos suaves o intensos, acompañados de una copa de vino. Os vais a la cama satisfechos… solo para despertar sudando, el corazón a mil, tras una pesadilla impactante. Seguro habéis escuchado la advertencia: no comáis queso antes de dormir, que da pesadillas. ¿Pero cuánto de mito y cuánto de verdad hay en esta creencia que atraviesa generaciones?

El rumor a la luz: de historias a estudios

Muchos recordáis las advertencias de las abuelas y padres sobre este popular alimento nocturno. Algunos hasta pueden asegurar haberlo comprobado personalmente. Pero, ¿qué dice la ciencia sobre esta conexión entre queso y sueños inquietos?

Estudios recientes han desmentido la idea de que el queso cause pesadillas de manera directa. Un famoso estudio británico, realizado en 2005 por la British Cheese Board, analizó a cientos de voluntarios que comieron distintas variedades de queso antes de dormir. Resultado sorprendente: más del 75% reportó sueños “extraños”, pero no necesariamente pesadillas. Es más, los participantes describieron sueños vívidos, fantasiosos, a veces agradables, dependiendo del tipo de queso consumido.

Lo que realmente sucede en vuestro cerebro

Aquí la clave: el queso contiene un aminoácido llamado triptofano, útil para el cuerpo porque ayuda a producir serotonina y melatonina, responsables tanto del buen ánimo como del sueño profundo y reparador.

¿Por qué entonces la fama del queso como generador de pesadillas?

En otras palabras: la culpa no es (siempre) del queso.

La ciencia sugiere que lo que coméis antes de dormir puede influir en cómo dormís, pero transformar vuestro sueño en una noche de terror depende de varios factores:

  1. Sensibilidad individual a los alimentos.
  2. Niveles de estrés o ansiedad.
  3. Rutina y calidad de sueño previas.
  4. Cantidad y tipo de alimento previamente ingerido.

Derribando el mito, bocados de verdad

Ahora bien, no todas las experiencias oníricas derivadas del queso son negativas. Los encuestados del estudio británico, por ejemplo, asociaron el queso cheddar con sueños sobre celebridades y el queso Stilton con escenarios psicodélicos y creativos. ¿Quién no querría una aventura onírica digna de película solo por probar un trozo de Stilton antes de acostarse?

Tips para una noche apacible… sin sacrificar el placer

Si sois unos verdaderos amantes del queso y deseáis disfrutarlo sin temor a arruinar vuestros sueños, seguid estos consejos sensoriales y prácticos:

Así, podréis convertiros en verdaderos gourmets nocturnos sin sacrificar el descanso.

El placer de oler, tocar y degustar también es bienestar

La experiencia de saborear queso –la textura sedosa del brie, el aroma agudo del roquefort o el estallido tostado de un gran camembert– es un lujo sensorial que merece disfrutarse sin culpas. Comer es uno de los grandes placeres de la vida, incluso antes del sueño.

En conclusión: sed dueños de vuestros sueños

No existe evidencia científica contundente que asegure que el queso cause pesadillas. La clave está en la moderación, en escoger bien cuándo y cuánto disfrutáis de este manjar, y, sobre todo, en escuchar a vuestro cuerpo. Vuestra próxima noche puede ser un viaje onírico tan envolvente como el queso mismo.

¿Os animáis a una tabla de quesos antes de dormir… o preferís dejarlo a la imaginación?

Ahora que la ciencia ha aclarado el mito, queda solo una pregunta: ¿quién puede resistirse a ese último bocado irresistible?

por KaiK.ai