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Belleza y salud

Blonzing': la tendencia de maquillar el rostro con colorete a modo de bronceador

KaiK.ai
16/06/2025 08:03:00

La tendencia 'blonzing': la revolución del colorete como bronceador

La industria de la belleza nunca deja de sorprendernos con nuevas tendencias, y este año el protagonismo lo tiene el "blonzing". Esta técnica innovadora consiste en utilizar el colorete, un producto tradicionalmente reservado para las mejillas, como si fuera un bronceador. ¿El resultado? Un acabado fresco, luminoso y saludable que imita el rubor natural que deja el sol en la piel, pero sin los riesgos de la exposición solar. El blonzing ha conquistado las redes sociales y ha sido adoptado tanto por profesionales del maquillaje como por aficionados, y en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta tendencia que está arrasando.

¿qué es el blonzing y por qué está de moda?

El término “blonzing” surge de la combinación de las palabras “blush” (colorete) y “bronzing” (bronceador), y define una técnica híbrida que cambia las reglas clásicas del maquillaje. Normalmente, el colorete se aplica en las manzanas de las mejillas para aportar un toque de color, mientras que el bronceador se utiliza para esculpir el rostro y dar un efecto de piel besada por el sol. El blonzing unifica ambos conceptos y propone aplicar el colorete en puntos estratégicos del rostro, tradicionalmente destinados al bronceador: pómulos, sienes, puente de la nariz y línea de la frente.

La razón de su popularidad es sencilla. Al usar colorete en lugar de un bronceador clásico, el acabado es mucho más natural y favorecedor, especialmente para quienes poseen piel clara o desean evitar los subtonos anaranjados y las texturas pesadas de algunos polvos bronceadores. Además, incorpora tonos rosados, melocotón o ciruela, que rejuvenecen el rostro y simulan ese enrojecimiento sano del verano.

ventajas del blonzing frente al bronceador tradicional

Uno de los mayores atractivos del blonzing es su versatilidad. El colorete, al estar disponible en una gran variedad de tonos y texturas, puede adaptarse a cualquier tipo y tono de piel. Desde rosados sutiles hasta terracotas cálidos, pasando por opciones satinadas o mates, todo vale a la hora de personalizar el “bronceado” a medida.

Además, el acabado que se logra con esta técnica suele ser más difuminado y luminoso. El blonzing evita los temidos parches e irregularidades que a veces produce un mal uso del polvo bronceador. Por eso, muchas personas con piel seca o madura lo prefieren, ya que el colorete suele tener una textura más hidratante o satinada, aportando jugosidad al rostro.

Otro punto a favor es la rapidez y sencillez de la aplicación. Al tratarse de un solo producto y no requerir grandes habilidades de esculpido, el blonzing resulta ideal para quienes buscan un maquillaje fresco y rápido a diario. Incluso se puede realizar con las yemas de los dedos, logrando un look radiante en cuestión de minutos.

cómo aplicar el blonzing paso a paso

Para sumarte a esta tendencia, basta con elegir un colorete acorde a tu tono de piel y decidir si prefieres una fórmula en polvo, crema o líquido. La textura en crema suele ser la favorita entre quienes buscan naturalidad y efecto jugoso, mientras que el polvo otorga mayor duración en pieles grasas.

El primer paso es aplicar una base ligera, si se desea, para unificar el tono. Después, con una brocha grande y suelta (si es en polvo) o con las yemas de los dedos (si es en crema), toma el colorete y aplícalo en los puntos donde el sol suele broncear la piel: los pómulos, las sienes, el puente de la nariz, el nacimiento del cabello en la frente e incluso un toque en la barbilla.

La clave está en difuminar bien para evitar cortes visibles y asegurarte de que el color se integra de manera armónica con el resto del rostro. Para conseguir un extra de luminosidad, puedes elegir coloretes con acabado glow o añadir unas gotas de iluminador sobre el colorete.

trucos y recomendaciones para un blonzing perfecto

Si quieres potenciar el efecto veraniego, añade un toque de colorete en el párpado móvil y en los labios, logrando así un look monocromático, sofisticado y fácil de conseguir. Escoge siempre tonos que vayan acorde a tu subtono de piel: los rosados fríos para pieles claras, los melocotón para intermedias y los rojizos o terracota para pieles más oscuras.

No olvides fijar el maquillaje con una bruma hidratante o con polvos translúcidos para asegurar su duración durante todo el día. Si eres de las que prefiere un acabado más marcado, puedes añadir después un toque sutil de bronceador clásico, pero siempre sobre el blonzing y nunca sustituyéndolo por completo.

El blonzing es, sin duda, una tendencia que celebra la naturalidad y la frescura, y que puede favorecer a cualquier tipo de rostro. Es una forma sencilla de renovar tu rutina de maquillaje y parecer recién llegada de unas vacaciones al sol, ¡todo el año!

por KaiK.ai