Cuando se habla de baloncesto en España, hay clubes cuyo nombre evoca pasión, garra y una conexión única con su entorno. Unicaja Málaga es, sin duda, uno de esos equipos. No es solo una entidad deportiva; es un símbolo de la ciudad, una bandera de identidad para una afición que vive cada partido como una fiesta y cada éxito como propio. La historia y la realidad de Unicaja Málaga es la de un club con alma vibrante, lleno de curiosidades y logros que merece la pena conocer.
raíces profundas en málaga
Aunque la actual denominación de Unicaja Málaga existe desde 1992, el baloncesto de élite en la ciudad tiene sus raíces mucho más atrás, en los años cincuenta, cuando varios equipos locales —entre ellos, el Club Baloncesto Málaga y Maristas— comenzaron su andadura. La fusión de varios clubes terminó dando lugar al concepto actual de Unicaja, unificando el talento y la pasión malagueña bajo unos mismos colores: el verde y el morado.
El club está íntimamente vinculado a la entidad bancaria Unicaja, que apostó fuerte por el baloncesto de su tierra, promoviendo desde entonces el desarrollo de cantera, infraestructuras y patrocinio. Esta colaboración ha hecho que Málaga, una ciudad tradicionalmente futbolera, se haya convertido en uno de los grandes epicentros del baloncesto español.
logros memorables en la cancha
Unicaja Málaga no es únicamente una referencia local: su palmarés lo respalda como uno de los principales clubes de Europa. Su gran hito llegó en 2006, cuando logró el título de Liga ACB, rompiendo la hegemonía histórica de Real Madrid y FC Barcelona. En ese equipo brillaban figuras como Jorge Garbajosa, Marcus Brown y Pepe Sánchez, quienes llevaban el juego colectivo a un nivel extraordinario. Aquella victoria supuso más que un trofeo: fue la confirmación de que el trabajo, la fe y la identidad propia podían mover montañas y seducir a toda una ciudad.
El club cuenta también con una Copa del Rey conquistada en 2005 y, más recientemente, en 2023, año en el que su triunfo revitalizó la pasión por el proyecto. Además, el equipo ha dejado huella en competiciones europeas, alcanzando en 2007 la Final Four de la Euroliga y consiguiendo la EuroCup en 2017, demostrando su competitividad con los mejores del continente.
una afición única, el corazón del carpena
La casa de Unicaja Málaga, el Palacio de Deportes José María Martín Carpena, es uno de los recintos más temidos y jaleados de España. Con capacidad para más de 11.000 espectadores, emociona ver cómo la “Marea Verde” convierte cada partido en una auténtica celebración. Es común ver familias enteras en las gradas, desde abuelos hasta nietos, todos animando con una pasión que trasciende generaciones.
Lo especial de la afición malagueña es su capacidad para apoyar al equipo tanto en la victoria como en la derrota. Se sabe que el Carpena empuja, anima y nunca deja solo a los suyos. Las “olas verdes”, los cánticos y la complicidad entre equipo y grada son legendarios en la Liga Endesa, generando un ambiente difícil de igualar.
la cantera y el futuro del baloncesto malagueño
Unicaja siempre ha apostado fuerte por la formación de jóvenes jugadores. Su cantera, una de las más reconocidas de España, ha dado al baloncesto nacional nombres como Berni Rodríguez, Carlos Cabezas o Alberto Díaz. El trabajo de los entrenadores y tecnificación se refleja en el protagonismo que tienen los canteranos en el primer equipo, lo que da esperanza constante a los jóvenes que sueñan con vestir algún día la camiseta verde.
Además, desde el club se organizan escuelas y campus de verano, con el objetivo de acercar los valores del deporte y el baloncesto a miles de niños y niñas de Málaga y Andalucía. Este compromiso social refuerza el papel de Unicaja como motor deportivo y formativo de la región.
más que un club: una familia
Para muchos malagueños, Unicaja no es solo un club, es parte de su día a día, un nexo de unión con su ciudad y con su gente. Las tradiciones, como el lanzamiento de peluches solidarios en Navidad, o la visita a hospitales de la plantilla para animar a los más pequeños, son pruebas de un vínculo emocional que va mucho más allá del baloncesto.
Quienes han visitado el Carpena o vivido de cerca una noche mágica de baloncesto en Málaga saben que la energía y las emociones que se generan son difíciles de describir. Unicaja Málaga es inspiración para toda una ciudad y para el baloncesto español, un equipo con identidad marcada y un alma vibrante que promete seguir emocionando durante muchos años más.